Si ya tenía ganas de nueva novela de Fernando San Basilio, ¿cómo me iba a resistir a comprarla, si además tiene esta portada tan bonita? Se agradecen mucho estas ediciones tan cuidadas y las de esta editorial en concreto (Impedimenta), me suelen gustar bastante.
Pues bien, esta vez Fernando se nos va a Corea del Sur a ver qué es lo que está pasando con el café en ese país. ¿El café en Corea? Pero, ¿eso puede tener algún interés? Oye, pues eso parece!
Crónicas de la era K-pop son dos historias que se van alternando. Una de ellas está protagonizada por el autor (no lo especifica, pero yo ya le he puesto su cara, así que no hay vuelta atrás) que está empeñado en saber cuál es la causa de que haya tantas franquicias de café en ese país. Durante su estancia en Seúl mantendrá varios encuentros con gente de lo más curiosa que en vez de sacarle de dudas le acaban descubriendo otros misterios no menos importantes (como que la auténtica bollería de Corea no sea auténtica bollería...) de esta ciudad.
Y la segunda, y mi favorita, está protagonizada por Fernández, un comercial un poco soso que se encuentra en Seúl para asistir a una feria internacional del café, y que por diversas razones va aplazando su vuelta a España a pesar de la insistencia de su agencia de viajes por ofrecerle un nuevo billete de vuelta...
Me lo he pasado muy bien con este libro, sobre todo con las andanzas de Fernández, que ha conquistado mi corazón (I love Fernández). Es un libro perfecto para este verano, con capítulos muy cortitos y con un humor muy especial y característico, marca de la casa.
Mirando quién era el ilustrador de la portada, Tommy Kane, me he encontrado con su página web y tiene algunas ilustraciones que están realmente bien, sobre todo las de los "lugares". Aquí dejo una de una barbería de Seúl:
Y como ya hice en un post anterior, sigo utilizando mis fuentes rigurosas para saber que este tema de Cooper es del agrado del autor.
Crónicas de la era K-pop son dos historias que se van alternando. Una de ellas está protagonizada por el autor (no lo especifica, pero yo ya le he puesto su cara, así que no hay vuelta atrás) que está empeñado en saber cuál es la causa de que haya tantas franquicias de café en ese país. Durante su estancia en Seúl mantendrá varios encuentros con gente de lo más curiosa que en vez de sacarle de dudas le acaban descubriendo otros misterios no menos importantes (como que la auténtica bollería de Corea no sea auténtica bollería...) de esta ciudad.
Y la segunda, y mi favorita, está protagonizada por Fernández, un comercial un poco soso que se encuentra en Seúl para asistir a una feria internacional del café, y que por diversas razones va aplazando su vuelta a España a pesar de la insistencia de su agencia de viajes por ofrecerle un nuevo billete de vuelta...
Me lo he pasado muy bien con este libro, sobre todo con las andanzas de Fernández, que ha conquistado mi corazón (I love Fernández). Es un libro perfecto para este verano, con capítulos muy cortitos y con un humor muy especial y característico, marca de la casa.
Mirando quién era el ilustrador de la portada, Tommy Kane, me he encontrado con su página web y tiene algunas ilustraciones que están realmente bien, sobre todo las de los "lugares". Aquí dejo una de una barbería de Seúl:
Y como ya hice en un post anterior, sigo utilizando mis fuentes rigurosas para saber que este tema de Cooper es del agrado del autor.

































