martes, 8 de octubre de 2013

BROOKLYN de COLM TÓIBÍN









Yaaa, ya sé... Estoy pesadita con Nueva York. Pero no puedo evitar enlazar estos tres últimos posts. La culpa de todo la tiene Elvira Lindo y su Lugares que no quiero compartir con nadie. Como contaba en el post anterior (New York Drawings), Elvira Lindo se acordó de la ilustración de Tomine: Missed Connection porque un día una chica que iba a su lado en el metro iba leyendo el mismo libro que ella. Pues bien, ese libro era Brooklyn de Colm Tóibín. Hablaba tan bien del libro y del autor que me entró curiosidad y decidí arriesgarme y comprarlo (a muy buen precio en la ed. DeBolsillo). Una gran decisión, Brooklyn me encantó y me descubrió a un autor al que seguramente seguiré de cerca.


Colm Tóibín (1955) es un periodista y escritor irlandés (que veranea en un pueblo de Lleida...). En Brooklyn (2009) nos cuenta como Eilis, una joven irlandesa de Enniscorthy (un pueblo del sudeste de Irlanda, de donde es el autor), se ve obligada a emigrar a Estados Unidos en los años 50, a Nueva York, más concretamente a Brooklyn, donde le espera un trabajo en unos grandes almacenes. Una vez allí descubrirá un nuevo mundo lleno de contrastes (la liberación de la mujer, los derechos civiles de los negros etc..) comparado con su país natal. Una novela emocionante en la que acompañamos a Eilis en una aventura que no le quedará más remedio que vivir: cambios sociales, amores, nostalgia y mucha confusión. Un doble retrato de la sociedad americana y la irlandesa. 

Una curiosidad: esta novela, en principio ficticia, se convirtió en realidad no hace mucho. Cuando el autor estaba firmando ejemplares en Nueva York, se le acercó una mujer afirmando que era la hija de la protagonista. Tóibín había oído de pequeño esta historia y muchos años después se inspiró en ella para escribir Brooklyn. Pensó que sería una casualidad, pero no... Después de unas preguntas a la mujer pudo confirmar que en verdad era la hija de Eilis la protagonista...


Peggy
Otra curiosidad, pero sólo para seguidores de Mad men, Elvira Lindo decía en un artículo que la protagonista de este libro le recordaba a Peggy Olson. "Una mujer de origen humilde e inteligente que intenta labrarse un futuro en un mundo ajeno". No lo pensé al leer el libro, pero leyendo este artículo Chicas de novela, es cierto, se pueden parecer mucho. 



 
He leído por ahí que Nick Hornby compró los derechos para adaptarla al cine, no sé como habrá quedado la cosa, pero puede ser muy interesante. Me parece un historia totalmente cinematográfica.
Aprovecho la ocasión para recordar que Nick Hornby se encargó del guión de An Education una bonita película con una bonita BSO y de la que escojo una canción que me encanta: Sweet Nothin´s  de Brenda Lee (con guiño de ojo incluido).

**Nota del 29-2-2016:
Finalmente Nick Hornby compró los derechos y se encargó de adaptar la novela, por lo que consiguió estar nominado a mejor guión adaptado para los Oscar 2016. La película también estuvo nominada en la categoría de mejor película y Saoirse Ronan, la protagonista, a mejor actriz principal, aunque al final no ganaron nada. A mí me gustó mucho, quizá no la veo como película de Oscar, pero sí que me parece muy recomendable. Tan bonita, o casi, como la novela.**







                                       









jueves, 26 de septiembre de 2013

NEW YORK DRAWINGS








¿No os ha pasado nunca ir en el tren o en el metro leyendo un libro y pensar  " ¿y si ese chico o chica con pinta de interesante está leyendo lo mismo que yo? " y montaros la película sea romántica o intelectual ? A mí unas cuantas veces... 
Elvira Lindo menciona en Lugares que no quiero compartir con nadie que, después de pensarlo tantas veces, le pasó con una chica que iba leyendo lo mismo que ella ( le entraron ganas de hablarle y comentárselo, pero al final no se atrevió) y se acordó de una portada del New Yorker hecha por Adrian Tomine : Missed Connection. Ilustración que hoy encabeza este post, pues también es la portada de un libro recopilatorio de los trabajos hechos por Tomine (muchos de ellos portadas) para The New Yorker, inspirados en la vida cotidiana de la ciudad de Nueva York : New York drawings.



Yo conocía a Tomine muy ligeramente, por un cómic suyo ( creo recordar que Rubia de verano) que me llamó la atención porque su estilo me recordaba mucho al de Daniel Clowes, (que también ha hecho numerosas portadas para The New Yorker : Portadas D.Clowes que están muy bien) pero no conocía tan a fondo su faceta de ilustrador. El primero que me lo recordó fue un amigo a través de su blog: Carlos Comendador (aprovecho su post para que vayáis viendo algunas de esas ilustraciones) y después ese mismo amigo y su novia (y también amiga) me regalaron este  precioso volumen.

Una de las razones porque me gustan tanto estas ilustraciones es por la facilidad con que capta unas escenas tan simples y cotidianas como coger un taxi o leer un libro en el metro. Pero nada mejor como verlas para saber de qué estoy hablando. Aquí os dejo algunas.





                                                               Magical Dinners




                                                                   Be fair



                                                           Gold Boy, Emerald Girl              


                                                    
                                                                Sneakerheads
           
                                                            
La vida de un libro...


Shelf life 


No se olvida del cine... Para un artículo sobre la película In the Mood for love hizo esta ilustración (Society Dictates) , una escena inconfundible. Me encanta.




Y, aunque no sale en este volumen, no me puedo olvidar de la que hizo para Wes Anderson y su película Moonrise Kingdom. Le pega muchísimo su estilo a este director.




También ha hecho varias portadas de discos para grupos como Yo la tengo, WeezerEels etc...





                                                          
Paro aquí porque si me dejo llevar pongo todas. Hace poco me leí un cómic suyo, Escenas de un matrimonio inminente, pero tengo la esperanza de leer algo más suyo pronto y poder comentarlo junto al mencionado más adelante. 

Mi corazón está dividido entre Yo la tengo y Eels , pero a Mr E ya lo pinché un par de veces en este blog así que os dejo con una de las canciones del último disco de Yo la tengo Is that enough.




                       

jueves, 19 de septiembre de 2013

LUGARES QUE NO QUIERO COMPARTIR CON NADIE









¡Quien quiera ir a Nueva York que levante la mano! Creo que somos
 muchos los que tenemos la mano levantada y que, aunque no hayamos estado, conocemos esa gran ciudad gracias a la cantidad de libros, películas y series de televisión que están ambientados en Nueva York. Nos encantaría observar el puente de Queensboro (toda la vida pensando que era el de Brooklyn...) desde un banco como en el cartel de la película Manhattan, o visitar el Museo de Historia Natural pensando en Holden Caulfield. Si lo pienso bien podría salir una lista interminable, sin olvidarme de otros sitios sólo aptos para frikies de las series, como las escaleras del apartamento de Carrie Bradshaw o el sopero nazi de Seinfield, que aunque sólo salió en un capítulo se hizo famosísimo y es visita obligada para los más fanáticos de esta serie. (Tiene página web: Original soupman  )


Elvira Lindo tiene la suerte de vivir en Nueva York de diciembre a junio y en Madrid el resto del año junto con su marido, Antonio Muñoz Molina. En este libro Elvira recorre, a través de anécdotas y recuerdos especiales, sus sitios favoritos de Nueva York, los "lugares que no querría compartir" (sitios poco conocidos para los que no viven allí). Abundan las referencias a sitios para ir a comer, desde el sitio en el que se come el mejor perrito al japonés más fino. Menciona sus paseos por su parque favorito con su perrita Lola o los de su marido por la orilla del río Hudson, pubs donde escuchar el mejor jazz, tiendas de antigüedades o simplemente sitios que le hicieron especial ilusión visitar, como la casa de Louisa May Alcott (la autora de Mujercitas) y la de Louis Amstrong o el ya mencionado Museo de Historia Natural en compañía de sus hijos en homenaje al Guardián entre el centeno.



Lugares que no quiero... no es una guía turística, pero bien podría valer como tal. Son historias muy amenas, llenas de lugares interesantes (en las últimas páginas, en un anexo, vienen las direcciones, teléfonos y páginas web de los sitios que menciona). Un libro que, junto con  el de Enric González (del que ya hablé en un post anterior: Historias de Nueva York ), metería en la maleta sin dudarlo si algún día tengo la suerte de poder ir a Nueva York. ¿Me tendré que leer también Ventanas de Manhattan de Antonio Muñoz Molina?

Os dejo un enlace de El País de varios textos que aparecen en el libro, por si queréis echarle un vistazo: El País. Lugares que...


Y como antes no pude evitar la tentación de mencionar la serie Senfield y uno de mis capítulos favoritos, el del sopero nazi, os dejo un fragmento. Pero primero el enlace musical a cargo de Sidonie y su canción: Nueva York .














jueves, 5 de septiembre de 2013

LAS CORRECCIONES






Con los anuncios de la vuelta al cole acaban las vacaciones para muchos... El final de las mías (por decir algo) acabaron con esta novela: Las Correcciones. 



Tenía muchísimas ganas de leer algo de Jonathan Franzen, pero reconozco que el tamaño de sus novelas (por lo menos el de ésta y el de Libertad), me echaba para atrás (la maldita pereza de la que hablo siempre!). Me encanta leer pero de primeras me cuesta decidirme por un libro tan grueso, aunque después acabo picando. En mi familia tenemos la tradición (a veces un poco latosa, pero que nadie se atreve a romper) de seguir celebrando los santos, o por lo menos regalarnos algo. Pues este verano llegó mi santo y con él Las correcciones, ya no había excusa para no leerlo, ahí lo tenía delante de mis narices, y aún así tardé en cogerlo, que si pesa, que si paso de llevarlo a la playa... Hasta que un día empecé sin mucho convencimiento y ya no pude parar, y esas 665 páginas que tanto me asustaron las leí enseguida.

Las correcciones trata sobre la vida de una típica familia americana del Medio Oeste, los Lambert, centrándose un poco en el dilema de los hijos sobre qué hacer cuando sus padres van mayores... Una historia sobre las relaciones entre padres e hijos, sus éxitos y fracasos, tanto sentimentales como profesionales, los sucesos que marcaron sus vidas y las correciones... Las correcciones que se hacen unos a otros porque todo el mundo parece saber qué es lo mejor  para el otro... O eso creen.




El americano Jonathan Franzen, alcanzó la popularidad cuando publicó este libro en 2001, su tercera novela, con un éxito enorme de ventas y muy buenas críticas, tan buenas que fue galardonado con el National Book Award, y finalista del Pulitzer. Ha tardado 9 años en escribir la siguiente, Libertad, que está cosechando el  mismo éxito. Y a mí me tiene la misma buena pinta que Las correcciones, así que algún día caerá en mis manos a pesar de su tamaño...

Me apetecía poner algo de Wilco y echando un vistazo en el Spotify he descubierto para mi gratísima sorpresa que el año pasado se editó un tercer volumen de Mermaid Avenue. Unos discos que Wilco y Billy Bragg grabaron con textos de Woody Guthrie. Este nuevo lo acabo de escuchar por encima, así que pongo una de mis favoritas del primer volumen : California star.










martes, 27 de agosto de 2013

COMO ACABAR DE UNA VEZ POR TODAS CON LA CULTURA







Otro buen libro para llevar de playeo, piscineo o lo que se tercie este verano es esta recopilación de textos escritos por Woody Allen (la mayoría de ellos escritos para la revista del New Yorker) entre los años 1966-1972.

Como acabar de una vez... es el título de uno de esos textos y el título que le dieron en España a este recopilatorio, su nombre original es Getting even. En cada uno de ellos Woody Allen desmitifica temas de filosofía, de historia, de religión, de cine... Ironizando o parodiándolos. El psicoanálisis, la mafia o incluso los espectáculos de mimo tampoco se libran.





Entre mis favoritos están  el que protagoniza el conde Drácula, titulado : Para acabar con las películas de terror, en el que el pobre conde sale a darse un banquete pensando que es de noche y en realidad había un eclipse... O el titulado Para acabar con las novelas policiacas, una buena parodia del estilo de las novelas de Raymond Chandler. Y, el que más gracia me hizo de todos es el protagonizado por el barbero más famoso del Tercer Reich ( Para acabar con las memorias de guerra ), que cuando se enteró de la clase de persona que era Hitler dijo: " Una vez, casi al final de la guerra, contemplé la posibilidad de abrir un poco la sábana que Hitler tenía atada al cuello y dejar caer por su espalda los pelitos que acababa de cortarle, pero, en el último instante me traicionaron los nervios " .

Un buen libro para pasar unos momentos muy divertidos y rápido de leer.





La parte musical se la dedico a una de mis películas favoritas (y a la que más cariño le tengo) de Woody Allen: La rosa púrpura del Cairo. No creo que sea la mejor, pero... ¿Quién no ha soñado, como Mia Farrow en la película, que tu actor favorito salga de la pantalla para estar contigo?

La canción elegida es la que sale en la escena final de la película: Cheek to cheek (la escena no desvela nada, pero, para los que no la hayan visto y prefieran no arriesgarse, pongo un segundo enlace en la que sólo vemos a Fred Astaire y Ginger Rogers bailando esa canción en la película Sombrero de copa).

martes, 13 de agosto de 2013

AT THE INDIE DISCO







Hoy tengo (o más bien tenía) un día de "desidia absoluta", un estado en el que últimamente me encuentro muy a menudo... Pensando en qué iba a escribir para el blog, todos los libros que se me ocurrían me parecían  una mierda !! Ay !! qué daño hace la desidia!! (creo que cada vez me gusta más esta palabra...) Mientras me lamentaba decidí buscar en el Spotify unas cuantas canciones deprimentes que me ayudaran a retroalimentar esta desidia, pero la susodicha fomenta la pereza y eso de ponerme a buscar... Con lo que le di al modo aleatorio en una de las listas que ya tengo hechas y, para mi sorpresa, la primera que sale es una  "canción antidesidia"  a la que le voy a dedicar este post, más concretamente a la letra (que para eso es un blog de lectura...), con la que me siento completamente identificada y estoy segura que a mucha gente le pasará lo mismo (pienso sobre todo en los amigos que compartieron conmigo "aquellos años universitarios").


Así que antes de nada, aquí os la dejo (con los subtítulos en español) : AT THE INDIE DISCO de The Divine comedy .








" We go down to the indie disco every thursday night " (bajamos a la Indie disco cada noche de los jueves) ¿Con este principio, cómo no iba a engancharme esta canción?  Nosotros también bajábamos cada noche de jueves (y algunas más...) y, como dice la canción, también escuchábamos en nuestra discoteca a The Cure, Blur y lo dábamos todo cuando pinchaban el Here comes your man o el Debaser de los Pixies... También bailábamos hasta el amanecer, y por supuesto, también había, jueves tras jueves y durante varios años, la misma canción al cierre, que no era Blue Monday, sino Creep de Radiohead, canción que muchos de nosotros siempre asociaremos a ese momento en el que teníamos que abandonar nuestra "Indie disco" particular:


¿Os suena esta entrada?


Aquí está la letra en inglés:







jueves, 8 de agosto de 2013

LAS MANOS PEQUEÑAS








La maldad y violencia infantil siempre es un tema que nos produce inquietud y que no sabemos muy bien cómo tratar...


La mala semilla
La calumnia
Narciso Ibáñez Serrador nos planteó una interesante pregunta en la película ¿Quién puede matar a un niño? Seamos sinceros, ¿ acaso no lo pensamos cuando vimos La mala semilla, aquella película protagonizada por una niñita de mirada angelical y mala como un demonio? ¿O con la repelente niña de La calumnia en la que Audrey Hepburn y Shirley McLaine  sufren lo indecible por culpa de una mentira maliciosa? Y con los niños de El pueblo de los malditos... ¿Qué haríamos con ellos? Y la impresión que nos causaron ciertas partes de El señor de las moscas... Y así, pensando y pensando, surgirían miles de ejemplos. Nada como un niño malvado  para darnos miedo.

En Las manos pequeñas se transmite muy poco a poco y muy sutilmente  una violencia infantil que al final te deja a cuadros. La historia la protagoniza Marina, una niña de 7 años que acaba de perder a sus padres en un accidente, por lo que la envían a un orfanato en donde se verá rodeada de niñas que la dejan de lado y se meten con ella (ella representa todo lo que no han  tenido), hasta que a Marina se le ocurre un extraño juego supuestamente inocente... Y hasta aquí puedo contar!


El madrileño Andrés barba (1975) nos traslada en esta novela corta a los pensamientos más crueles de la infancia, contándonos  algo terrible e inocente al mismo tiempo y  que pasó realmente en un orfanato de Río de Janeiro, cosa que hace que me parezca más escalofriante. La verdad es que tenía olvidado completamente a este autor (guionista, traductor y fotógrafo además de novelista), porque ya hace tiempo que leí Las manos pequeñas. Yo creo que va siendo hora de echarle un vistazo a otra de sus novelas, que no son pocas...


Imagen de El orfanato
La foto de la portada del libro (que me recuerda a una de las imágenes de la sobrevalorada, para mí  al menos, El orfanato) es de la fotógrafa neoyorkina Diane Arbus. Su obra merece la pena, para los que no la conozcáis, echadle un vistazo, no tiene desperdicio :http://diane-arbus-photography.com/


Y para acabar que mejor que con una niña encantadora (aquí ya un poco crecidita) y que  creo que ha hecho varias veces de huerfanita o algo similar... Cantando una canción muy ye- yé y que no está nada mal : Mi pequeña estrella de Marisol.